Mira, que estoy bastante hartito ya de 20six. Cuando quiero y puedo escribir, no funciona, y ahora, por ejemplo, que funciona, no me puedo enrollar mucho. Me tiene cansá y aflatá que hasta una tila me tenío que hasé.
Me tengo que meter en la cama hace una hora, para levantarme a la hora indicada para llegar a tiempo a la citación del rodaje. Hoy había una fiesta famosísima de una persona super importante, que he decidido no ir, principalmente por lo del rodaje, pero también porque estoy muy en momento "se acabó" (versión Triple Salto Mortal Guille), o "se acabó lo que se daba" (versión Roberta Marrero). Bueno, más Guille. Esa canción me enloquece, ¿cómo puede alguien escribir tan claramente algo que me pasa a mi? ¿Y con esas melodías preciosas?
Pues eso, podría comentar el fastuoso hotel segoviano en el que rodé ayer entre vírgenes y budas, y también podría escribir cienes de cosas sobre el revoltijo laboral y emocional que están siendo estos días. Podría contar cómo estoy aprendiendo a aceptar lo trágico que es el asunto vital en el fondo, y qué normales nos parecen las cosas rarísimas que hacemos para intentar no ver que estamos incomunicadísimos y tan aislados... Podría contar la simpatía que me están empezando a causar mis limitaciones, y las ganas que tengo de no volver a querer estar en cualquier otra parte...
Pero no puedo, porque estuve agotándome en el gym para dormir como un bebé, y es eso exactamente lo que voy a hacer ahora mismo, el tiempo que me queda (hasta el despertador, eh).
Qué puedo decir del concierto de La Casa Azul el sábado… Ha sido mi mejor concierto de este año, y el mejor que he visto de Guille. Pasaron tantas cosas, sentí tantas emociones, que es uno de esos posts que no sé si entrar en detalles y hacer un post kilométrico, o no, sólo generalizar… Me emocioné mucho, canté, bailé, y mantuve un diálogo con Guille, te lo puedes creer… Es lo que tienen las salas pequeñas. En general no me suele gustar la Sala Sol, cuando se llena es un poco agobio, tiene una forma rara, y el escenario está muy bajo. Pero esta vez fue diferente, me puse bastante cerca sin ningún agobio, y la puesta en escena y los visuales eran una auténtica pasada: cinco pantallas de plasma colocadas en vertical, con un bombardeo permanente de imágenes a cual más chula, en sincro perfecto con la música. En este video se ve un poco un momento, lo pongo por el video, que el sonido estafa tal (de este video, porque el concierto sonó perfecto):
La única pega fué cosa mía. Pasó que por el día me curré la comida en casa, un pastel de champiñones de esos tan buenos que hago, y comimos con vino. La noche anterior cenamos en un sitio chulo y estuvimos de gin tonics luego por un local que no conocía y me lo pasé genial. A lo que voy: junté la medio resaca con vino, y aunque echamos siesta, para la hora del concierto necesité enseguida unas cerves para regular el ph, y luego gin tonics y toda esa parte… que para cuando acabó el concierto tenía un punto interesante de cocción, y estas cosas mías, muy apropiadas para el repertorio Azul, de angustias y paranoias, no sé muy bien si estuve gracioso, pesado, o patético… Creo (creo) que no, que en la sala Sol todavía estaba medio bien, charlé un rato con Guille, y me firmó la entrada. Puso esto:
“Realmente es un poco peor para toda la neurosis”
No sé, en el momento me pareció que entendía lo que quiso decir, pero ahora tengo mis dudas. ¿Qué es lo que es “peor para la neurosis”? ¿El concierto en si? No sep. Total, que estaba yo emocionadísimo y marcharon mis amigos y yo fui al Elástico, que había muchas colas, pero me encontré con gente enseguida. Estuvo muy divertido, y ayer domingo seguía yo todavía con el estado medio alterado. Bajé a por el periódico al mediodía, pero ya pasé la tarde tirado viendo pelis y descansando. Me vi “Human Nature”, que tenía pendiente hace tiempo… ¡qué chula!
Hoy, pachí pachá. Hay cosas mías que, hoy por hoy, me tienen un poco harto. Hoy estoy en el típico punto de saturón que creo que aprovecharé para hacer un paréntesis, una cura, un rehab, que ya va tocando. Esta semana tengo dos días de rodaje durillo, y hay una fiesta del sector el jueves que no creo que pueda ir. Y tengo que pensar si realmente hago una celebración a finales de mes, o si es un poco apresurado y en este estado en el que estoy al menos hoy, me parece que lo dejo para la vuelta de mis vacaciones. Así están las cosas…
Flipo de verdad con el disco de La Casa Azul… Perdonad si me repito, pero es que me tiene totalmente subyugado, lo siento muy cercano. Música y letra se conjugan de una forma única, coincidiendo en mis debilidades. Musicalmente aborda algunos de mis géneros favoritos: easy listening, pop, disco, y hasta con el twist se atreve. Pero es en las letras donde encuentro mayor comunión.
En un mundo donde el pop tiende a la intrascendencia, a la ñoñería y a los clichés, la filosofía vital que transmite Guille Milkyway es tan real, tan poco condescendiente, que me hace sentir que no estoy solo en este mundo con mis neuras, y lo que es mejor, que puedo cantarlas a viva voz al ritmo de unas melodías positivas y vitalistas, y que no sea contradictorio.
Guille canta a sus miedos, a sus angustias, a su pánico, por lo que yo sé: que por mucho que me cueste reconocerlo o lo pretenda negar, lo normal es lo disfuncional, el malentendido, la incomunicación, y la patología, y que es necesario aceptar este hecho con misericordia hacia uno mismo, pero sin resignación, sino con la esperanza de poder construir sobre toda esa negatividad expansivos momentos de felicidad y de paz. ¿Y cómo lo consigue, cuál es la llave, la cura a todos los males? El estar ya harto de estar mal, o sea, la propia superación, la revelación y el descubrimiento de la propia voz interior. Y si ese despertar surge a través del arte, de la música, ya todo resulta perfecto.
Habla de eso en sus canciones sin dejar de hacer referencia a que las cosas, de por si, no están bien, y que estamos inmersos en la Gran Mentira. Podemos ser felices si, pero solo si nos liberamos de la mentira. Porque somos hedonistas, pero no estúpidos. Frívolos, pero con sustancia. Buscamos la felicidad, pero no somos negadores, fundamentalmente porque llegado a un punto, ya no somos capaces de ser felices desde la ignorancia.
Todo eso veo en las canciones de La Casa Azul, y el que no lo vea, se lo pierde, obvio, pero me da rabia que además lo tilden de “happy” sin más, con cierto desdén. Además, encuentro cosas nuevas en cada escucha, y últimamente me pasa lo típico, que las que parecían “canciones menores” o un poco de relleno, están pasando a ser mis favoritas. Mi último descubrimiento: “Mucho más de lo normal”, con su cita a Gadamer, una letra superromántica pero no ñoña, y la flautilla del final. Ya de antes era fan de la pitufa “La gran mentira”, y la esperanzadora “Triple salto mortal” (¿puede ser que el principio en japonés diga algo tipo “qué guapa es mi madre”?? me lo dijo el operístico…). “Chicos malos” fue de las primeras “segundonas”, y las demás no necesitaron descubrimiento porque me parecieron joyas desde el principio…
Ay, ¿a que se me nota que llueva o truene, enferme o no, el sábado va a ser una noche espectacular para mi?
Cantaré y bailaré como un loco… ¡o como un loro! (OJO: Verhasta el final...):
Me estaba costando ponerme a contar lo de Rufus el lunes, por diversos motivos. Uno, que me encuentro un poco regulero de salud desde ayer por la mañana, no sé, pensaba que sería algo que cené en el De María antes del concierto, pero Monik y Claudio, que cenaron conmigo, están bien. Pensé también que sería una gripe de estas que se llevan tanto en esta temporada, sobre todo anoche que caí destrozado, con un poco de fiebre y escalofríos, pero no sé, esta mañana estaba más o menos bien. Ahora estoy como debilucho, como para no poder ir al gym, vamos. Vaya uno a saber que corchos es, si son los excesos del finde, la susodicha gripe… no sé, pero como decía, me estaba costando contar lo del concierto porque, muy a mi pesar, el Rufus me decepcionó un poco…
Vamos a ver: estuvo genial, el sonido era perfecto, los músicos, y él como siempre, en su permanente posición de “aullidos-on”, perfil lobo bajo la luna. Precioso también toda es parte con su madre, tan rica, y las canciones de Judy Garland, que no había oído en directo porque ese concierto no lo trajo aquí (lo pone el Canal+ y sale en DVD en diciembre). Pero por favor, que alguien le asesore sobre los temas localistas… Supongo que le parecerá genial y que la gente agradecerá que dé unas pinceladas de localismos a sus espectáculos, no sé, pensará que a la gente le mola que hable de rollos como si conociese el país que sea en el que esté. Pero (pero) debería entender que si exagera eso, puede verse oportunista y un poco demagógico…
Empezó contando su día de visita a Toledo, que vamos a ver, Toledo está bien, no es que esté mal, pero, más que más, todos lo conocemos, y sabemos que es un poco rollo tourist trap. Y vale, te gusta el mazapán, y engorda, Te veo puestísimo, tío. Pero de repente, antes de la parte en la que sale una fan, por una cosa que se inventó en Internet que hace por todas partes en su gira, explica que van a hacer una pausa, un intervalo, que aprovechemos para “bailar flamenco, matar toros, o hacer cualquiera de esas cosas que hacéis aquí”. Jo, qué bueno, me parto y me troncho. Re gracioso. Hombre, en serio, hubiera sido un chiste bobo sin más, pero es que de repente aparece la fan vestida como de gitana, con malla negra y faldota roja como un mantón anudado a un lado, y el pelo recogido con clavelote rojo…. ¿Eins? Eso tenía toda la pinta de haber sido pedido así por ellos, o por lo menos aprobado… no pegaba nada la tía así vestida haciendo el recitado de “Between My Legs”…
Incluso hasta ahi podría haber sido todo más o menos anecdótico, pero tuvo que hacerlo.. Why Rufus Why-why? Ya en conciertos anteriores en este país (que he visto varios), pedía, cuando toca “Beautiful Child”, que la gente diera palmas españolas, porque le sonará muy española el tema, a él, porque a mi, poco, pero esta vez agarra va y se suben al escenario dos bailaoras flamencas, una de faralaes y otra tipo masculina con corbata (eso nunca lo había hecho nunca nadie, tía) a bailar, cada una a su bola, cero ensayo, y las pobras, espero que no lean, no eran muy buenas, rollo descartes de la escuela de Amor de Dios. Me dio me dio me dio… rabia… Él después dijo que eso lo hacían solo en España, demostrando que su único interés era mostrar lo wais que es con el público local dándole de lo “suyo”. Pos no señor Rufus, si te mola lo pones en tol mundo. Y si no, haz lo que sepas hacer tú. Porque eso es, además de cursi y cliché, un poquillo insultante, por no llegar a la exageración de llamarlo racista. Yo quisiera saber si en Alemania salen bailarines Bávaros, o si en Polonia bailan Polka, o si salen gaiteros en Escocia. Lo mismo sí, quién sabe, después de esto, no me sorprendería…
Ya medio mosqueado con todo, no pude disfrutar completamente el numerito drag. Cuento: sale a los bises en albornoz, y al quitárselo después de cantar “Over the Rainbow” con su madre (super chulo, emocionante, Rufus en su mayor esplendidez), lleva debajo como un vestido/ chaqueta frac, con pantys negras debajo; se sienta, y hace su momento transformación: se pone unos pendientes de brillantes, se pinta los labios con un rojísimo carmín, se pone sus buenos zapatos de taconazo, y completa su atuendo Garland con un sombrero de lado. Canta bailando con todos sus músicos de smoking la única canción en playback del show, el “C’mon Get Happy”… Muy vistoso todo pero… no sé, no pude evitar pensar que había algo super paleto con el tema travesti, en rollo “seré mariquita, pero yo soy tío, y mira como soy de tremendo que me travisto así de gracioso”… Tronco, que no somos exactamente el público de Victor Victoria…
Acabó con el “Gay Messiah” en una especie de apoteosis…. flamenca, que volvieron a sacar a las bailarinas pedorras. Una pena. Tres horas de show de los que disfruté solo la primera parte, y algunos pequeños momentos de la segunda. Bueno, qué digo, creo que en realidad lo que más disfruté fue la primera canción, el “Realease the Stars”, épico, impecable… de ahí todo cuesta abajo. Creo que la gente que estaba allí, así en general, le debe costar ser objetiva, porque somos todos muy fanses, y al precio que están las entradas (56 €, y yo invitaba a mis dos acompañantes) haces como que te gusta todo.
Bueno, un poquillo más me costó a mi, que me compré la camiseta de Rufus Rufus Rufus, del cartel de Judy Judy Judy. Preciosa, chulísima, lifeonmars también se la compró, nos convencimos al ver en la etiqueta que es de Marc Jacobs. Buen género.
Y a veces pienso que quiero volver al formato diario total, con todo lo que lo hace diario, como por ejemplo… ejem, escribir todos los días. Pero se ve que no puedo, y no sé si es porque realmente no me da tiempo en este intenso devenir cotidiano en el que estoy sumido, hiperestimulado, que para cuando voy a contar una cosa me han pasado diez, y cuando llego no sé si estoy bien o te cuento; pues eso, no sé si es eso, o que a lo mejor podría hacer un diario mío realmente, que se quede aquí, que no vuele por la red, como antiguamente, como Christopher Isherwood. Y su novio, que también llevaba un diario. No sep. He tenido como un impulso de tomarme un respiro, hacer una pausa bloguil, pero voy a actualizar esto ahora y aguantar el tirón, esperar a ver qué siento mañana. Son curiosos los sentimientos: tengo que hacer el esfuerzo racional de decirme que por mucho que parezca que siempre me voy a sentir como me siento ahora (para bien o para mal), mañana será otra cosa. Nunca hagas la compra con hambre, por ejemplo.
Entonces resulta que trabajé mucho esta semana, tuve un rodaje, puse en marcha otro proyecto chulo pero bastante conflictivo, y estoy inmerso en una inquisición tremenda al más alto nivel labo laboral a causa de un cliente injusto y abusador. Así y todo cumplí conmigo en casi todo, y me mola que el día gravite en torno a mi rato en el gym. También estoy preparando mis vacaciones, cada vez falta menos y me apetece un montón
Y el finde largo ha sido un no parar. No voy a hacer la crónica detallada porque no, sólo unas pinceladas, unos highlights (¿es mi sensación o estoy encadenando una frase hecha con otra?). El jueves como un viernes, festival de cine gayer con el Xabi: “Naked Boys Singing”, se mataron con el título. Yo pensaba que era una peli basada en el famoso musical de off Broadway, pero no, era un mero video de dicho musical, en el teatro, lleno de un rarísimo público viejuno y con unos efectos de video ochenteros que tiran pa tras. Los número, algunos más graciosos que otros, pero todo, todos, en pelota picada, como salpica Bomba Latina. Curioso. Después no quisimos ir a fumanchueca, así que fuimos a la Lupe de Lavapiés, sitio al que había ido una vez, o ninguna, y estuvo más divertido de lo que nos esperábamos, con el hetero más guapo del mundo que se nos ajuntó, y alguna sorpresa posterior con un taquillero del festival.
El viernes no me acuerdo muy bien qué hice, te lo puedes creer. Creo que tareas domésticas y descansar, pero sí que a última hora fui al gym, y me volví a encontrar con Equis Enorme (término del entorno Umpi que me parece muy apropiado en este caso, por varias razones), alguien de quien no había hablado aún por aquí, alguien con quien tuve muchos encuentros casuales en los últimos tiempos, que se estaba convirtiendo en eso, en una Equis Enorme. Decidimos que ya estaba bien, y nos dejamos llevar por la casualidad; cenamos, dimos una vuelta, salimos, entramos, hablamos hasta por los codos, y fue muy chulo y revelador y toda esa parte. Como lees esto, Lidia, voy a hacer un pacto conmigo y contigo y con el blog y los lectores, y no voy a detallar mucho nada a este respecto. Quizás por eso me estaba costando escribir, porque qué hago, ¿escribir sobre ñus? Me encantaría que haya mucha más materia venidera para no escribir sobre ella, o como mucho hacerlo de la manera que se hacen las cosas aquí: telecinando.
Ah si, pasó otra cosa el viernes por el día, otra casualidad en torno a una entrevista en la revista Butt a Don Bachardy, compañero y amante durante décadas de Christopher Isherwood, que me llevó a buscar en mis estanterías el libro “El gurú y su discípulo”, y la dedicatoria que redescubrí, para un cumple mío en el año 97, desencadenó un encuentro demasiado pospuesto, el sábado para el aperitivo, con los Nelson y familia. Ves, largo para contar. Vino mi sorbí Miki, comimos en la Vaquita Argentina, volví a casa a siestear, y por la noche, ópera, mi primer día de abono de esta temporada, y después el cumple de Depard.
“Il Burbero di Buon Cuore” es un poco rollo, pero por lo menos no es aburrida (no es una contradicción, te lo juro). La puesta me resultó un poco absurda (como casi siempre en el Real, qué les pasa, ¿por qué era un hotel?), pero bueno, pasable, y la soprano que hacía de Lucilla es excelente. Pensé varias cosas sobre las óperas del XVIII, pero no me voy a liar ahora a disertar sobre ello, no, este es otro tono, es… otro rollo. Rollos. Ahora si, no dejaré de comentar que hay un momento de chistes de mariquitas que me dejó patidifuso, pero se me pasó al recordar que al final, ya sabes: exposición, aunque sea negativa.
La fiesta de Depard estuvo muy bien. Éramos un alegre grupete, reímos, cantamos, y bebimos, bastante. Bajamos al Angel, que es a la vuelta de su casa, no tuvimos ni que cruzar la calle. Estaba muy divertido, charlé con unos y con otros y con Josele Román, que dio la casualidad que entró al local justo cuando ponían en la pantalla grande “Trailer para amantes de lo prohibido”, con ella mismamente... La cosa siguó hasta altas horas, volvimos un rato a casa de Depard, y llegué yo a la mía al alba al alba.
Hoy amanecí tarde, obvio, pero me dio tiempo a estar un rato con Miki, que me había comprado el periódico, criatura, y se fue a quedar con su padre y su hermana. ¡En la revista del País salen Monik y Reich! Genias jóvenas. Por la tarde hice unas cosas que no vienen a cuento (ves como soy), por ahi, y al volver me tumbé a la bartola a ver en bucle en todas las cadenas al Rey mandando a callar a Chávez. Da un poco de risa, pero bien pensado, creo que no está bien. O mejor dicho, no sé, supongo que todos piensan que ha sido un poco bajón, que no debería haber pasado. ZP salió también en la tele visitando el Parque de la Memoria en Buenos Aires, y detrás suyo, mi amigo el responsable de dicho proyecto, con quien, por otros motivos, me había escrito ayer para ponerle en contacto con mi hermana. Venga de casualidades.
Luego me puse “Ratatouille”, que tenía pendiente, que me daba lo mismo pero todo el mundo me la recomendaba últimamente, y está fenomenal para tarde de domingo. Hablé bastante por teléfono, con unos y con otros, y Equis, que está en Málaga. Coño, si no lo iba a contar…
Mañana... ¡Rufus!
Esta semana intenté actualizar esto un par de veces, pero no funcionaba el puto 20six. Que casi ese va a ser el motivo de mi abandono como siga así, ya verás.
Y así es mi vida, como una cerveza sin alcohol (no me vendría mal), o el tan del autobronceador… Me impactó mucho la letra de esa canción de La Casa Azul. Bueno, primero lo primero: me encaaaanta el disco. Yo no sé que andan diciendo por ahí de las listas de MTV, que si las canciones son parecidas y qué se yo. Para nada, oiga. Cada una es un mundo, y todas muy elaboradas. Las letras, decía, me encantan. Ésta en concreto, esta parte de “Esta noche sólo cantan para mi”, es un concepto que yo me he aplicado a mi mismo en más de una ocasión. Esa sensación de que vale, todo va bien, en apariencia, pero no va bien bien. Esta casa es chula, pero no es mía; el trabajo mola, pero me explotan; antes pensaba mal de mi otro coche, Meg Ryan, pero con Poyota estoy más contento. Las relaciones, que son pero no son, la familia, con la que tengo que medir todo todo el tiempo… y así en muchos países.
En cualquier caso, volviendo a Guille Milkyway y esta canción, es algo tan real, tan algo que me pasa y que nadie expresa mejor: el arte terapéutico. Él mismo con sus canciones me provoca lo que ellas hacen a él: un prodigio, un analgésico, una voz… El momento más feliz. Es que para un corazón a medio curar, las cosas cotidianas son las menos inocuas…
El viernes me compré el disco, y no paro de escucharlo, varias veces cada día, en casa, en el coche, en el gym. Le fui a ver el sábado en la Fnac; iba con Miki, mi sobri, y qué cabeza la mía, de no ser por él que me recordó la hora, ni lo veo… Llegamos y había empezado, y me tuve que poner en la escalera para ver si con paciencia avanzaba algo (a Miki le liberé de sufrir en esa sauna, hacía mucho calor en ese tumulto). Guille sólo con su piano eléctrico, cabeza descubierta, cabeza alta. Al acabar, estrenaron el videoclip, de Domingo González, como siempre. En él ya Guille sale del anonimato total… ¿cuánto tardarán en desaparecer los muchachos? ¿Para el próximo disco? El video no está en yotuve colgado propiamente aún, pero desde esta grabación se pueden ir tomando apuntes coreográficos para los próximos conciertos (¡esas entradas que ya tenemos lifeonmars!):
Ay qué raro estoy redactando… mola, pero no sé, últimamente escribo poco, a salto de mata, sobre temas nada personales, con lo que yo solía ser. Pero nada, aunque no tengo muchos lectores, y pocos comentares, yo sigo palante. A ver este puente… ah si, estuvo wais. El miércoles la fiesta jalouín de la que hablé antes, qué risas. ¡Canté con La Prohibida! Si si, cuando cantó “Labios de hiel”, yo estaba a pié de escenario cantando a vivavoche, y me puso el micrófono. Momentazo. El jueves, resaca, gym y cita con el operístico. Fuimos a un cubano y al Festival de Cine Gayer… “Outing Riley”, no mola. El viernes él marchó después de desayunar, y yo hacía puente, pero más bien hice el tola: toda la mañana al teléfono y al Internet, por curro. Entre medias escapé un rato a Correos a por otra entrega de la Biblioteca del Psicoanálisis (cuatro libracos, dos repetidos), y a por el disco de La Casa Azul. Seguí currando, y al final logré escapar sobre las 2 y media. Fuimos con Depard y el Xabi en mi Poyota a Guadarrama, que hacía un día espectacular; recogimos al escultor en su estudio, compramos bocatas, y los comimos al solete en el embalse de la Jarosa, siesta y paseo. Luego gym (como veis estoy vigoréxico total), y cita en casa con Kike-móa, otro lover que me estoy echando. Es que a falta de contrato fijo, bien vienen los free lance… Vimos “Una rubia muy legal”, te lo puedes creer… bueno, un cacho nada más, que teníamos cosas que hacer.
El sábado, él marchó después de desayunar, y me fui al gym. Luego vinieron Snow y los sobris, y fuimos a comer al chino bueno. Miki se quedó en casa, y salimos. Pasó lo de Guille Milkyway La Casa Azul en la Fnac, después de lo cual quedé con 1Flash, Oblikuo y el Xabi en el Festival de Cine Gayer, again, esta vez para ver “Clandestinos”, de Antonio Heins, producida y coprtoagonizada por Juan Luis Galiardo. No sé. La ví como nervioso, porque me parecía una peli bastante seria para ser una comedia (la historia de un joven abertzale en busca de su amante etarra, dispuesto a demostrar que merece ser uno de ellos, algo así), pero la gente, el público, se reía, y yo no sabía si era la intención… ya hacia el final es comedia total, y ahora, pasados unos días, me parece mejor de lo que pensé en el momento. Y el prota está para ponerle un piso, o dos.
Después del cine, cañas y pacasa, que no me reconozco oyes. El domingo ya no pude retrasar más un informe coñazo que tenía que hacer sin falta para el curro, y que ya me veía en plan adolescente haciéndolo tardísimo por la noche; me dije que no, me levanté pronto, y para la hora de comer ya estaba, un tocho torno. Después de la siesta volvieron los sobris, y cuando los recogió Snow ya era de noche, y me fui al gym. Al salir recogí a Depard y con Xabi cenamos una provoleta y unos regios chivitos uruguayos, menú fenomenal después de tanto gym para una noche de domingo.
A que puesto todo así parece fenomenal, casi casi lo mejor…
- “Cassandra’s Dream” está wais, no sé por qué la ponen tanto a parir. Hombre, lo que menos me gustó fue el desenlace, y la actriz que hace de actriz es un horror, y Colin Farrel está ceporro que te cagas… pero en general me moló bastante. La música de Philp Glass es chula, y es increíble qué tan poco Woody parece un peli sin jazz…
- Hoy vamos con los muchachos a celebrar Halloween viendo el Rocky Horror Picture Show al cine, con fiesta en la sala y toda la pesca. Es lo que hacían en la Boite, pero esta vez en el cine Capitol.
- Si todo sale como tengo previsto, iremos luego al Cool, que están la Prohibida, Roberta Marrero, Varón Dandy, La Nueva carne, Aviador de Luxe, La Flor de Alcorcón… ¡Sienes de gentes!
- Han puesto unos carteles realmente ENORMES para publicidad en las calles de Madrid. Son horrorosos, gigantescos, y un ejemplo más de la tiranía en el poder.
- El finde estaría wais acercarse al Prado, a ver la ampliación, pero esto de que será gratis hasta el día 4… lo mismo está más petao que el metro… No sé…
- También es el Festival de Cine Gayer, empieza tal que hoy… Aunque ya las pelis se consiguen por varios sitios (no mencionaré nada) está bioen verlas en esas salas sindicales con los activistas… es una tradición…
- Hay una cuña de radio que dice “Con la pasta que me ahorro del seguro del coche, invito a pasta a mi novia”… Pos tío, mucho no te ahorras, y si soy tu novia te mando a freír espaguetis…