Aquí está, ya llegó, el momento del adiós. Aprovechando la coincidencia con el final de mis vacaciones australes, dejo este último post de despedida.
La maleta ya está casi lista, es un maletón gigantesco y petado que espero no me inconvengan. Solo estoy, en el casoplón de mi hermana, que ha marchado al Caribe unos días antes con su familia; han estado puliendo los suelos hoy, así que está todo un poco apocalypto. Calor de tres pares de cojones, apurando en embebido de aire acondicionado el marcharme lo más tarde posible.
Estuvo genial. El viaje digo. El blog también. Hubo momentos un poco bajón, en ambos, pero el balance es bueno. Me da un poco de rabia que haya sido el puto servidor de 20six prácticamente quien decidiera que esto se acabó, pero bueno, son etapas, ya pasó, paso la página, y ya veré qué hago. Me encanta escribir, y es terapéutico para mi, así que seguro que algo se me ocurrirá.
El alter ego Telecine me mola, supongo que lo seguiré utilizando cuando tenga ocasión.
Del viaje tendría tantísimas cosas que contar, que casi no cuento nada. Digamos que hubo un poco de todo: familia bien, familia mal, familia fatal, paseos, juergas, intereses inmobiliarios, casualidades asombrosas, comer, sexo, compras, comer más, muuucho conducir, Uruguay super guay, personas maravillosas, una persona maravillosa, comer más, sol, cansancio, descansancio, y cenas.
Ay, sabes qué, no me gusta despedirme ni me sale bien, así que, hala, a vernos por ahi....