Así están las cosas, muchos frentes, muchas cositas. Estoy otra
vez con estas campañas de marionetas, y en un minuto salgo a ver lo del rodaje
de 20 horas, que tiene buena pinta. Ayer me llama mi jefe desde Buenos Aires y
me pasa otro proyecto bastante gordo con un cliente doyporculo, que tiene pinta
de ser de esos curros chulos en los que se pasa más tiempo hablando que
trabajando. Son varias pelis que tienen que estar listas antes de Navidad, lo
que pasa es que Navidad cae todos los años por las mismas fechas.
Y en ese trajín me llama mi hermana para contarme que mi
hermano ha vuelto a recaer y que tiene a la familia acojonada. Y ya la situación
a llegado a tal punto que ha decidido no recurrir a más médicos, sino a un
juzgado. Todos ellos están en Buenos Aires (lo de que mi jefe esté allí es
casualidad), y los hijos de mi hermano, mis sobrinos, aquí en Madrid. El mayor
viene esta noche a dormir a casa y no sé si surgirá el tema de su padre.
Para aderezar el batiburrillo está Ander, que me hace más
gratos los momentos de ocio. El pobre lo flipa un poco con mi mundo, pero
encaja bien todo y es muy buena compañía. Hombre, y su realidad es un poco
culebrón también, que no voy a ser yo el único raro.
Hoy postproducciones y terapia. Luego sobri, cena y ceará
peli. Mañana clases. El domingo trabajo. Hagan juego señores…