Hoy en clase cometí el error de juntarme para una escena que nos va a
llevar semanas, con una que me repatea bastante y es una redicha
afectada rejulietaserrano del blues. Fué después de un ejercicio en
Cuerpo en el que tenía que amasarle las nalgas, que se quedó
flipada,
creo que no le han tocado mucho el culo en su vida. Preparando la
escena la
tuvimos y acabé diciéndole cosas de las que no me arrepiento pero me
daría rabia que le afectaran más de la cuenta.
Yo no soy ningún santo
ni debo ser fácil de tratar, pero lo que ella pretendía era aleccionar
desde la posición aventajada de haber estudiado el tema antes, y tuve
que decirle que no me parecía que hiciera muy bien eso que ella cree
que si. Y que si ya sea por decisión propia o porque no le ha quedado
más remedio ha tenido que juntarse con la plebe ignorante, que se baje
a nuestro nivel y no toque los huevos.
Yo llevo muchos años de interiorización y psicoanálisis que vienen de
maravilla para el método y la memoria emotiva, un trabajo que casi
nadie del curso ha hecho nunca y aún siguen sus balbuceos ignorantes de
pulsiones e inconciente, fallidos y deseo. Lo sé, pero en ningún
momento intervengo aleccionando al respecto ni me siento demorado por
el resto de la clase.
Lo bueno es que la escena que tenemos que hacer es una pelea en que la tengo que llamar
zorrón y decirle cuántas pollas ha comido (la frase del título)... ¡me
va a salir supernatural!
El resto del día, Ander comida (no seais malpensados), cumples compras,
y relax. Ahora varias posibilities: casa Lamoltó, cine Woody no que no
hay entradas, copa Depard, retozar, retozar, que mañana domingo me toca
trabajar. Y por la noche Festival de Cine Gay,
lesgaicinemad, con toda
la lotería que conllevan estos eventos. Ya sus contaré.